Creo que para ser un buen líder debo ser principalmente honesto y responsable, pero sobre todo poner el ejemplo con mis acciones y no solamente con palabras.
En logística siempre pueden surgir errores o situaciones complicadas. Cuando pasa algo así, trato de no enfocarme primero en buscar quién tuvo la culpa, sino en resolverlo y después ver qué podemos mejorar para que no vuelva a pasar. También creo que reconocer cuando uno se equivoca genera confianza en el equipo.
Con mi equipo quiero seguir fomentando esa confianza, que puedan decir cuando algo salió mal y que sepan que lo importante es buscar una solución y aprender de la situación.
El valor que más debo reforzar es la responsablidad, porque considero que un buen liderazgo empieza por hacerse responsable de los resultados y dar el ejemplo.