Considero que para ser un líder auténtico, siempre debe estar activa la búsqueda de la excelencia (precisamente uno de los valores de la empresa). Cuando se tiene esta mentalidad, los errores pasan a ser lecciones de aprendizaje que permiten el crecimiento profesional.
Siempre se busca mejorar y, en este sentido, se tiene una escucha activa a propuestas. Permitiendo también la retroalimentación hacia y desde nuestros colaboradores cuando algo no se hace de la mejor forma.
Otro aspecto que se presenta en la búsqueda de la excelencia es la humildad. La cuál siempre te permite reconocer ante los clientes y los colaboradores lo errores para mantener una comunicación honesta generando así confianza en las relaciones.